Después de la campaña de lanzamiento vino la del Open de Tenis. Y luego la de Fallas y la de la Magdalena. Y por nosotros, como si vienen cien más. Porque con Amstel, resulta gratificante ver cómo fluyen las ideas. Y no importa si te piden una promoción, una marquesina, una valla, una lona, un camión de reparto o un microsite. Sabes que lo resolverás y que funcionará bien. Porque cuando tienes un concepto creativo sólido, hay que ver cómo mola.